viernes, 11 de febrero de 2011

Dalí, Lorca y Cenicitas


De la relación entre estos dos grandes artistas, surgieron dos obras: Oda a Salvador Dalí, por parte de Lorca, y Cenicitas, de Dalí, cuadro que podéis observar en la imagen de arriba.

Durante la excéntrica vida de Dalí (1904-1989) sucedieron varios acontecimientos dignos de ser mencionados, y uno de ellos es la relación del pintor con el poeta. Se conocieron en la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde llegó Dalí en 1921, el mismo año de la muerte de su madre, mujer "religiosamente adorada" por su hijo.

Cuando el pintor ternimó el bachillerato (con unas notas mediocres, pues su genialidad solo se reflejaba en la pintura, y no en el estudio), convenció a su padre para que le permitiera asistir a la Escuela de Bellas Artes de Madrid. Realizó el examen de ingreso, y fue admitido con la siguiente frase: "si bien el dibujo no cumple las dimensiones reglamentarias, es tan perfecto que el jurado lo aprueba". El aspecto que presentaba Dalí en la escuela y en la residencia nos lo describe el mismo pintor con la siguiente declaración: "Me horrorizaban los pantalones largos y decidí llevarlos cortos con calcetines y, a veces, polainas. Una capa impermeable que llegaba casi al suelo, me protegía en los días de lluvia [...]. Cada vez que entraba y salía de mi habitación, los curiosos se juntaban para verme pasar orgulloso con la cabeza bien alta". Los dos grandes compañeros de Dalí en la residencia eran Luis Buñuel y Federico García Lorca.



Tran dos años de vida tumultosa en compañía de ambos, Dalí fue expulsado de la escuela e incluso llegó a ser arrestado en Gerona. "Mi encarcelamiento supuso mi gloria...". Su ausencia en la residencia supuso que experimentara celos hacia Lorca, pues creía que ahora era el poeta el centro de atención en el grupo: "Sabía que Lorca brillaría como un diamante de fuego y, de repente, me escapé corriendo y desaparecí durante tres días".

Tras pasar un tiempo en Cadaqués, su pueblo natal, fue readmitido en la academia en 1925 para ser expulsado definitivamente al año siguiente. Fue en el trascurso de ese año, cuando pintó su famoso cuadro Figura asomada a la ventana.

La amistad con Lorca nunca dejó de aumentar, y lo que comenzó siendo una admiración por el arte del otro, terminó convirtiéndose en una pasión amorosa por parte del poeta. Dalí no se sentía cómodo con tal actitud, y por ello escribió: "Cuando Lorca intentaba poseerme, yo rehusaba con horror". Ambos pasaron las vacaciones de verano de 1927 en Cadaqués, durante las cuales Dalí pintó su cuadro Cenicitas, dedicado a su gran amigo. Allí tomaron la siguiente foto:


La relación entre ambos comienza a deteriorarse, hasta el punto en el que, en 1929, Dalí decide participar en la creación de un corto de Buñuel al que llamarían Un perro andaluz, título que el poeta granadino consideró una ofensa hacia su persona. (Si queréis ver la película, os dejo el enlace, ¡y no intentéis encontrarle el sentido!: http://www.youtube.com/watch?v=Qho0CDTMCa0&feature=fvw )


El cuadro de Cenicitas, bajo mi punto de vista, no es de los mejores de Dalí, sin embargo, el significado emocional que posee hace que sea digno de ser recordado junto a las más famosas obras de este excéntrico pintor catalán.

Si os ha interesado esta historia, os recomiendo la película Little Ashes (Cenicitas), basada en la relación entre estos dos artistas.

1 comentario:

  1. Aunque ya había escuchado algo antes.. nunca llegué a profundizar en la historia; realmente interesante.

    Me hago fan incondicional!
    xxx

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